Cómo buscas con estas palabras
Eliges las palabras que te importan en vez de escribir una frase y cruzar los dedos. Como los dos lados usan la misma lista, buscar una palabra encuentra a la gente que eligió esa palabra para sí misma, y no a la gente que la usó de paso en un párrafo. Puedes limitar una búsqueda a una ciudad, o a una distancia desde donde estás, y puedes añadir más palabras para estrecharla. Lo que buscas no se le enseña a nadie, y buscar no le dice a la gente que encuentras que has mirado.
Lo que te dice una ficha antes de abrirla
Una búsqueda te devuelve fichas, una por cada persona. Una ficha lleva las palabras que esa persona eligió, así que puedes ver qué ofrece de verdad antes de leer nada más. Muestra las insignias que tenga, que nombran un hecho que alguien de aquí comprobó y el día en que se comprobó. Muestra más o menos a qué distancia está, nunca una dirección. No muestra un precio, porque el precio es suyo y vive en su propia página. Abre la ficha y vas a esa página.
Trece grupos, para que en una lista larga se siga encontrando lo que buscas
Las palabras están en trece grupos: cómo y dónde, dinámica y estructura, prácticas, juego de rol, fetiche y foco, psicológico, económico, a distancia, servicios para adultos, compañía y vida social, enseñanza, producción e imagen, y necesidades de acceso. Los grupos existen para que una lista así de larga se pueda leer siquiera. También impiden que cinco personas escriban la misma idea de cinco maneras distintas, que es lo que hace que una búsqueda no sirva para nada. Puedes mirar un grupo entero sin saber qué palabra quieres.
Cada palabra dice qué significa y qué no
Toca cualquier palabra y recibes tres cosas: qué significa, un ejemplo, y qué no significa. La tercera es la que más importa, porque varias de estas palabras las usa cada persona de una manera, y unas cuantas significan dos cosas del todo distintas según quién hable. Si todavía no tenemos esa explicación en tu idioma, la palabra se te oculta en vez de mostrarse en inglés, así que nunca se te pide elegir una palabra que no puedes leer.
En esta lista no hay precios
Aquí una palabra nunca lleva un precio. Quien lo ofrece pone lo que cobra, y lo ves en su propia página, con sus propias palabras. Nunca ponemos un precio por nadie, nunca sugerimos uno y nunca enseñamos una horquilla. En parte porque nunca tocamos el dinero, y en parte porque un precio sugerido se convierte sin ruido en una norma que quienes hacen el trabajo nunca aceptaron.
Una palabra de esta lista no es una oferta
Esta lista es lo que se puede escribir aquí. No es lo que hace nadie. Cada persona elige sus propias palabras, nadie las elige todas, y que una palabra esté en la lista no es nosotros diciendo que alguien cerca de ti la ofrezca. Leer la lista te dice qué puede expresar el vocabulario. Encontrar a una persona que ofrezca algo es una búsqueda, y puede volver vacía.
Una palabra que falta se puede añadir
Si la palabra que necesitas no está aquí, pídela. Las palabras se añaden cuando la gente las pide. Una palabra nueva solo aparece una vez que existe en los veintiún idiomas, con su significado, su ejemplo y su límite escritos en cada uno, así que puede tardar. Esa espera es a propósito: una palabra que existe en un solo idioma parte la lista en dos, y una lista partida es aquella en la que dos personas que buscan lo mismo nunca se encuentran.